Fertilidad y hormonas femeninas

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Hormonas femeninas ¿para qué sirven?

Si te lo has preguntado alguna vez vamos a hablar un poco sobre ellas.

Desde que tenemos uso de razón todas hemos oído millones de veces, lo que nos “afectan” a las mujeres las hormonas.

Según las malas lenguas (masculinas principalmente), nos ponen casi siempre de mal (o buen) humor; más guapas o más cariñosas. Y siempre son las culpables de nuestra mala cara y sobre todo de nuestras pocas ganas…

Supongo que por todo esto durante mucho tiempo imaginé que las hormonas serían como unos traviesos “bichitos”, que campaban a sus aires por mi cuerpo, sin que yo pudiese hacer nada por controlarlos.

Hoy en día, no sé si debido a todo lo que he pasado y aprendido, o a los años; conozco algo más de mis hormonas y de lo importantes que son para nuestra salud. No solo la reproductiva.

Las hormonas sexuales femeninas más importantes son los estrógenos y los progestágenos. Y las principales de cada uno de estos grupos son el estradiol y la progesterona.

Éstas últimas dos, son bien conocidas y a veces odiadas por todas nosotras. Aparecen en cada analítica que nos realizan y determinan, no solo la pauta de medicación necesaria, sino incluso si un tratamiento puede seguir adelante o no. Son por tanto decisivas para nuestra fertilidad. ¿Pero por qué?

Desde el útero de nuestras madres, todas nosotras producimos ya hormonas. Éstas se mantienen a un nivel bajo, incrementándose en la pubertad. Bajando sus niveles drásticamente en la menopausia.

 

Los estrógenos

Son las hormonas generadas principalmente en los ovarios y responsables de la maduración del aparato genital y los senos. Durante la etapa fértil de la mujer, el estradiol es la hormona estrogénica predominante y la más potente. Es producida por el folículo en crecimiento y responsable de inducir a la ovulación.

Generalmente los niveles máximos de estradiol son de unos 200 pg/ml por cada folículo maduro. Por este motivo debe medirse siempre durante la estimulación ovárica en Reproducción Asistida. Si llegase a superar los 2.000 pg/ml debería evaluarse la cancelación del ciclo por riesgo a sufrir hiperestimulación ovárica.

 

Progesterona

Es la hormona necesaria para el desarrollo y correcto funcionamiento del útero y los senos. Es secretada durante la segunda fase del ciclo, tras la rotura folicular. Su función es la de frenar los cambios que puedan generar los estrógenos en el endometrio, prepararlo para la implantación embrionaria y para mantener el embarazo.

Durante los tratamientos de Reproducción Asistida, al ser inducida de manera química tanto la maduración folicular como la ovulación, no suele generarse de manera natural por lo que siempre se refuerza para favorecer en todo lo posible la implantación. ¡Y lo que nos gustan a todas los dichosos ovulitos de progesterona!

Ambos tipos de hormonas, estrógenos y progestágenos son igual de importantes para nuestra fertilidad.

Trabajando juntas, en perfecto equilibrio, generan y maduran el folículo que al romperse liberará al óvulo. Éste podrá entonces ser fecundado, formándose el embrión, que, gracias de nuevo a la perfecta función de todas nuestras hormonas, anidará y se desarrollará en el acogedor endometrio.

Que semejante maravilla de la naturaleza sea simplificada a veces a “cosas de mujeres” consigue ponerme los pelos de punta y de “mala leche” a partes iguales.

¿Pero qué pasa entonces cuándo algo falla? ¿Cuándo los niveles de nuestras hormonas no son los adecuados? ¿Podré quedarme embarazada igualmente? Y lo que más nos preocupa a todas ¿por qué me pasa esto? ¿y se puede solucionar?

Ninguna de estas preguntas es fácil de contestar ya que, por desgracia, hay varias razones y de diferentes orígenes para todos estos posibles problemas. Lo más importante será entonces conocer exactamente cómo están nuestras hormonas y aún más, la causa de un posible desequilibrio.

Otro día hablaremos más profundamente de estos motivos y qué podemos hacer nosotras para intentar solucionarlos. Además de acudir al médico, por supuesto, en nuestras manos está también muchas veces el poder ayudar al perfecto funcionamiento de nuestras hormonas.

Si queréis saber más de nuestras hormonas ováricas y de sus funciones podéis pinchar aquí. Estoy segura que os parecerá información muy interesante.

Y no olvidéis que cuidando vuestras hormonas, estaréis cuidando vuestra fertilidad.

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