<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Inseminación artificial | Charo Claret</title>
	<atom:link href="https://infertilymadre.com/category/inseminacion-artificial/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://infertilymadre.com</link>
	<description>Asesora de fertilidad y dietista en Barcelona</description>
	<lastBuildDate>Mon, 04 May 2020 14:13:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://infertilymadre.com/wp-content/uploads/2021/01/cropped-Logo-definitivo-32x32.jpg</url>
	<title>Inseminación artificial | Charo Claret</title>
	<link>https://infertilymadre.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Fertilidad y hormonas femeninas</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/09/13/fertilidad-y-hormonas-femeninas/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/09/13/fertilidad-y-hormonas-femeninas/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Sep 2017 18:36:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Analíticas fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[FIV]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad Femenina]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ovulación]]></category>
		<category><![CDATA[Pruebas de fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[estradiol]]></category>
		<category><![CDATA[fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[folículo]]></category>
		<category><![CDATA[hormonas]]></category>
		<category><![CDATA[hormonas femeninas]]></category>
		<category><![CDATA[infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[ovulación]]></category>
		<category><![CDATA[progesterona]]></category>
		<category><![CDATA[reproducción asistida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=620</guid>

					<description><![CDATA[Hormonas femeninas ¿para qué sirven? Si te lo has preguntado alguna vez vamos a hablar un poco sobre ellas. Desde que tenemos uso de razón todas hemos oído millones de veces, lo que nos “afectan” a las mujeres las hormonas. Según las malas lenguas (masculinas principalmente), nos ponen casi siempre de mal (o buen) humor; [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><span style="color: #000000;">Hormonas femeninas ¿para qué sirven?</span></h3>
<h4><span style="color: #000000;">Si te lo has preguntado alguna vez vamos a hablar un poco sobre ellas.</span></h4>
<p><span style="color: #000000;">Desde que tenemos uso de razón todas hemos oído millones de veces, <span style="color: #7f1148;"><strong>lo que nos “afectan” a las mujeres las hormonas</strong></span>.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Según las malas lenguas (masculinas principalmente), nos ponen casi siempre de mal (o buen) humor; más guapas o más cariñosas. Y siempre son las culpables de nuestra mala cara y sobre todo de nuestras pocas ganas&#8230;</span></p>
<p>Supongo que por todo esto durante mucho tiempo imaginé que <span style="color: #7f1148;"><strong>las hormonas serían como unos traviesos “bichitos”,</strong></span> que campaban a sus aires por mi cuerpo, sin que yo pudiese hacer nada por controlarlos.</p>
<p><span style="color: #000000;">Hoy en día, no sé si <strong>debido a todo lo que he pasado y aprendido</strong>, o a los años; <span style="color: #7f1148;"><strong>conozco algo más de mis hormonas y de lo importantes que son para nuestra salud</strong></span>. No solo la reproductiva.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Las hormonas sexuales femeninas</strong> más importantes son los <strong>estrógenos</strong> y los <strong>progestágenos</strong>. Y las principales de cada uno de estos grupos son el<strong> estradiol</strong> y la <strong>progesterona</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Éstas últimas dos, son bien conocidas y a veces odiadas por todas nosotras. Aparecen en cada <strong>analítica</strong> que nos realizan y determinan, no solo <span style="color: #7f1148;"><strong>la pauta de medicación necesaria</strong></span>, sino incluso <span style="color: #7f1148;"><strong>si un tratamiento puede seguir adelante o no</strong></span>. Son por tanto <strong>decisivas para nuestra fertilidad</strong>. ¿Pero por qué?</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Desde el útero de nuestras madres, todas nosotras producimos ya hormonas. Éstas se mantienen a un nivel bajo, incrementándose en la pubertad. Bajando sus niveles drásticamente en la menopausia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><span style="color: #7f1148;"><strong>Los estrógenos</strong></span></h4>
<p><span style="color: #000000;">Son las hormonas <strong><span style="color: #7f1148;">generadas principalmente en los ovarios</span></strong> y responsables de la maduración del aparato genital y los senos. Durante la <strong>etapa fértil de la mujer</strong>, el estradiol es la hormona estrogénica predominante y la más potente. Es producida por el <strong>folículo</strong> <strong>en crecimiento</strong> y responsable de <strong>inducir a la ovulación</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Generalmente los niveles máximos de <span style="color: #7f1148;"><strong>estradiol son de unos 200 pg/ml por cada folículo maduro</strong></span>. Por este motivo debe medirse siempre durante la <strong>estimulación ovárica</strong> en <span style="color: #7f1148;"><strong>Reproducción Asistida</strong></span>. Si llegase a superar los 2.000 pg/ml debería evaluarse la cancelación del ciclo por riesgo a sufrir <strong>hiperestimulación ovárica.</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><span style="color: #7f1148;"><strong>Progesterona</strong></span></h4>
<p><span style="color: #000000;">Es la hormona necesaria para el <strong>desarrollo y correcto funcionamiento del útero y los senos</strong>. Es secretada durante la<strong> segunda fase del ciclo</strong>, tras la <strong>rotura folicular</strong>. Su función es la de frenar los cambios que puedan generar los estrógenos en el <strong>endometrio, </strong>prepararlo para la<strong> implantación embrionaria</strong> y para mantener el <strong>embarazo</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Durante los tratamientos de <strong><span style="color: #7f1148;">Reproducción Asistida</span></strong>, al ser inducida de manera química tanto la <strong>maduración folicular</strong> como la <strong>ovulación</strong>, no suele generarse de manera natural por lo que siempre se refuerza para favorecer en todo lo posible la<strong> implantación</strong>. <strong><span style="color: #7f1148;">¡Y lo que nos gustan a todas los dichosos ovulitos de progesterona!</span></strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ambos tipos de hormonas,<strong> estrógenos y progestágenos</strong> son igual de importantes para <strong><span style="color: #7f1148;">nuestra fertilidad</span></strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Trabajando juntas, en perfecto equilibrio, generan y maduran el <strong>folículo</strong> que al romperse liberará al <strong>óvulo</strong>. Éste podrá entonces ser fecundado, formándose el <strong>embrión</strong>, que, gracias de nuevo a la perfecta función de todas nuestras hormonas, anidará y se desarrollará en el acogedor <strong>endometrio.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Que semejante maravilla de la naturaleza sea simplificada a veces a <strong>“cosas de mujeres”</strong> consigue ponerme los pelos de punta y de “mala leche” a partes iguales.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #7f1148;">¿Pero qué pasa entonces cuándo algo falla?</span> </strong>¿Cuándo los <strong>niveles de nuestras hormonas</strong> no son los adecuados? <span style="color: #7f1148;"><strong>¿Podré quedarme embarazada igualmente?</strong> </span>Y lo que más nos preocupa a todas ¿por qué me pasa esto? ¿y se puede solucionar?<br />
</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Ninguna de estas preguntas es fácil de contestar ya que, por desgracia, <strong>hay varias razones y de diferentes orígenes para todos estos posibles problemas.</strong> Lo más importante será entonces <span style="color: #7f1148;"><strong>conocer exactamente cómo están nuestras hormonas</strong></span> y aún más, la causa de un posible desequilibrio.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Otro día hablaremos más profundamente de estos motivos y qué podemos hacer nosotras para intentar solucionarlos. Además de acudir al médico, por supuesto,<strong> en nuestras manos está también muchas veces el poder ayudar al perfecto funcionamiento de nuestras hormonas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000000;">Si queréis saber más de nuestras <strong>hormonas ováricas</strong> y de sus funciones podéis <a href="https://www.scribd.com/doc/97894295/Funciones-de-Las-Hormonas-Ovaricas"><strong>pinchar aquí</strong></a>. Estoy segura que os parecerá información muy interesante.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Y no olvidéis que <span style="color: #7f1148;"><strong>cuidando vuestras hormonas</strong></span>, <strong>estaréis cuidando vuestra fertilidad.</strong></span></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/09/13/fertilidad-y-hormonas-femeninas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Negativo tras negativo ¿dónde está el límite?</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/05/11/negativo-tras-negativo-donde-esta-el-limite/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/05/11/negativo-tras-negativo-donde-esta-el-limite/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 May 2017 08:49:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[FIV]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital de Sant Pau]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=541</guid>

					<description><![CDATA[Seguro que más de una vez te has planteado dejar de intentarlo… Porque no es fácil asumir una derrota tras otra, sobre todo cuando empezamos con los tratamientos en los que, aunque queramos mantener la cabeza fría, depositamos todas nuestras esperanzas. Cada persona somos un mundo, eso está más que claro. Igual que no todos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><strong><span style="color: #000000;">Seguro que más de una vez te has planteado dejar de intentarlo…</span></strong></h3>
<p><span style="color: #000000;"><span style="color: #7f1148;"><strong>Porque no es fácil asumir una derrota tras otra</strong></span>, sobre todo cuando <strong>empezamos con los tratamientos</strong> en los que, aunque queramos mantener la cabeza fría, <strong><span style="color: #7f1148;">depositamos todas nuestras esperanzas</span></strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Cada persona somos un mundo</strong>, eso está más que claro. Igual que no todos toleramos el mismo dolor físico, <strong>pasa exactamente lo mismo con el dolor emocional</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">En este aspecto, influyen muchísimos otros factores personales; <strong><span style="color: #7f1148;">c</span><span style="color: #7f1148;">omo el positivismo</span></strong>, <strong>la capacidad de reponernos a una situación complicada</strong>, y otros muchos&#8230; externos.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Entre estos últimos <span style="color: #7f1148;"><strong>uno de los principales suele ser el económico</strong></span>. Desgraciadamente los tratamientos no son nada baratos, todo lo contrario, y mientras <strong>más intentos y más pruebas y técnicas probamos;</strong> más gastos debemos asumir, y que se disparan muy fácilmente. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Pero aunque no tuviésemos esta limitación, <strong><span style="color: #7f1148;">el desgaste emocional es tan importante</span></strong>, que en muchos momentos <strong>cuesta sobrellevarlo.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #000000;"><img decoding="async" class=" wp-image-434 aligncenter" src="https://infertilymadre.com/wp-content/uploads/2017/02/No-soy-menos-mujer-por-ser-infértil-1-300x190.png" alt="" width="358" height="227" /></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong><span style="color: #000000;">Cuando empecé las Inseminaciones Artificiales</span></strong></h3>
<p><span style="color: #000000;">Cuando empecé las<span style="color: #7f1148;"><strong> Inseminaciones Artificiales</strong></span> por la Seguridad Social, no tenía evidentemente, la presión del dinero. </span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Al principio lo que más me costaba era adaptarme</strong> a los tiempos de la Sanidad Pública. <strong>Llevaba ya 2 años de búsqueda</strong> cuando tuve mi primera visita en el hospital. <strong><span style="color: #7f1148;">Mi paciencia y confianza</span></strong>, que suelen ser bastante elevadas, brillaban por su ausencia más que nunca. </span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>2 años me parecían ya demasiados. </strong>Ignoraba que solo habían sido el principio de una larga lucha, que me superó en más de una ocasión.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #7f1148;">Recuerdo perfectamente la ilusión y los nervios de los primeros pinchazos</span></strong>. Me sentía animada y confiada en<strong> que iba a funcionar</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Por fin estaba en manos de los médicos así que tenía que ir bien, <strong>no me planteaba que pudiese ser de otra forma.</strong> </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Cuando ya llevaba <strong>varios intentos fracasados</strong>, mis fuerzas empezaron a flaquear. <strong><span style="color: #7f1148;">Cada vez me costaba más recuperarme después del bajón del negativo</span></strong>. Me asaltaban mil dudas, sentía que<strong> “algo” fallaba dentro de mí,</strong> y el no saber qué era me mortificaba. </span></p>
<h5><span style="color: #000000;">Lamentablemente <strong>todo mi sufrimiento no acababa aquí</strong>. Compaginar vida familiar, carrera profesional y hasta a veces la convivencia en pareja, con visitas y controles, esperanzas y desilusiones, se complicaba cada día más.<strong> Me sentí incomprendida muchísimas veces, <span style="color: #7f1148;">sin ganas de nada</span> y mucho menos de seguir intentándolo.</strong></span></h5>
<p><span style="color: #000000;">Como me dijeron más de una vez “un hijo no da la felicidad” y mi cabeza lo entendía perfectamente. Había sido bastante feliz todos esos años <strong>¿por qué ahora no iba a poder serlo si no conseguía ser madre?</strong> Pues porque no&#8230;, <span style="color: #7f1148;"><strong>me gritaba el corazón</strong></span>, por muchísimos motivos; principalmente. porque<strong> no me imaginaba el resto de mi vida sin compartirla con un hijo</strong>, nacido del amor (y de la cabezonería) de sus padres, bueno, principalmente de la mía. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Cuando pasaron los años e <strong>iba acumulando decepción <span style="color: #7f1148;">tras decepción</span>,</strong> fui valorando otras opciones para conseguir cumplir mi gran sueño. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Hablé muchísimo con mi chico y afortunadamente siempre estuvimos de acuerdo en todo. <strong><span style="color: #7f1148;">Queríamos ser papis,</span></strong> y <strong>si no podíamos serlo de una manera intentaríamos que fuese de otra</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">A pesar de sentirme reconfortada con esta decisión, no acabé de cerrar las puertas a la <strong>Reproducción Asistida,</strong> ni a seguir intentándolo con nuestros gametos (óvulos y espermatozoides).</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><span style="color: #000000;"><strong>La peor de las caídas fue tras mi décimo negativo</strong></span></h3>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #7f1148;">La peor de las caídas fue tras mi décimo negativo</span></strong>. Tardé meses en sentirme preparada, para volverlo a intentar, tanto que durante un tiempo decidí, que <strong>ese había sido mi</strong> <strong>límite</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Me sentía destrozada y no sólo anímicamente. </span><span style="color: #000000;"><strong>Mi cuerpo estaba tan cambiado después de tantas estimulaciones, que ya ni me reconocía;</strong> sentía que esa imagen que me devolvía el espejo no era la mía. <strong><span style="color: #7f1148;">Odiaba mi regla</span></strong>, que cada mes<strong> parecía reírse de mí</strong> y <strong><span style="color: #7f1148;">odiaba mi útero</span></strong> anarquista que r<strong>echazaba todos los embriones que me transferían</strong>. ¿Por qué me pasaba todo esto a mí?</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Me costó <strong>decidirme a hacer mi tratamiento</strong> número 11, pero pensé que al ser el último por Seguridad Social (ya había hecho varios también por clínica privada), <strong><span style="color: #7f1148;">sería la mejor manera de cerrar ese ciclo.</span></strong> </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Gastaría mi última oportunidad, y <strong>centraría todas mis fuerzas en el siguiente paso</strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Necesitaba cerrar esa página. <span style="color: #7f1148;"><strong>La infertilidad había protagonizado y acaparado mi vida durante más de 5 años,</strong></span> necesitaba volver a ser yo, o por lo menos a intentarlo.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Afortunadamente ese intento fue positivo</strong>. Nunca sabré <strong>si con otro</strong> <strong>fracaso</strong> hubiese tirado definitivamente la toalla.<strong><span style="color: #7f1148;">Sospecho que no</span></strong>. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">No soy nada conformista y sé que <strong>mientras hubiese tenido otra mínima esperanza lo hubiese seguido intentando</strong>, siempre que me lo hubiese podido permitir económicamente. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">En mi caso creo que ése hubiese sido el límite definitivo. <strong><span style="color: #7f1148;">¿Cuál crees que sería el tuyo?</span></strong></span></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/05/11/negativo-tras-negativo-donde-esta-el-limite/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El porqué decidí ser Asesora de Fertilidad e Infertilidad</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/03/31/decidi-asesora-fertilidad-e-infertilidad/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/03/31/decidi-asesora-fertilidad-e-infertilidad/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Mar 2017 10:22:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[FIV]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=511</guid>

					<description><![CDATA[para acompañarte y ayudarte a ser madre Cuando ni sabía si podía existir algo así&#8230; &#160; Mi encuentro con la infertilidad empezó hace ya 14 años. Bueno, más bien fue ella la que vino a buscarme sin que yo la esperase. Había decidido que era el momento de ser madre, lanzándome a la búsqueda con [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>para acompañarte y ayudarte a ser madre</h2>
<h3>Cuando ni sabía si podía existir algo así&#8230;</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi encuentro con la <strong>infertilidad</strong> empezó hace ya 14 años.</p>
<p>Bueno, <span style="color: #7f1148;"><strong>más bien fue ella la que vino a buscarme sin que yo la esperase</strong></span>.</p>
<p>Había decidido que era el momento de <strong><span style="color: #7f1148;">ser madre</span></strong>, lanzándome a la <strong>búsqueda</strong> con toda la ilusión y la emoción que se merecía semejante decisión, sin duda de las más importante de mi vida. A partir de aquí mi historia se parece a la de muchísimas mujeres que hayan tenido que pelear duramente por <strong>conseguir su sueño</strong>. Ya en esos momentos me preguntaba si existiría algo parecido a una<strong> Asesora de Fertilidad e Infertilidad</strong>.</p>
<p>Lo que yo pasé no tiene nada de especial. Sólo es diferente porque cada historia es particular y única. Así de sencillo.</p>
<h5>Durante los años que siguieron pasé por unos cuantos (quizás demasiados)<span style="color: #7f1148;"> <strong>tratamientos de Reproducción Asistida</strong></span>.</h5>
<p>Fueron meses y meses de nervios, de lloros, de soledad. Me sentía <strong>perdida e incomprendida</strong>. Buscaba en foros de Internet otras chicas que estuviesen pasando por lo mismo que yo, para <strong>sentirme acompañada</strong> y menos “bicho raro”. Es curioso pero todo el mundo a tu alrededor se “embaraza” con una facilidad pasmosa. <strong>En las Redes Sociales podía desahogarme</strong> sabiendo que no sería juzgada. Además <strong><span style="color: #7f1148;">leer otras experiencias me daba fuerzas</span></strong> para<strong> no rendirme</strong>. Era realmente maravilloso.  Mi pequeño paraíso virtual.</p>
<h5>Pero cuando apagaba el ordenador<strong> volvía a sentirme igual de aislada del mundo</strong>.</h5>
<p>Echaba de menos tener a alguna amiga cercana que estuviese <strong>pasando lo mismo que yo.</strong> Alguien<strong> <span style="color: #7f1148;">que me entendiese</span>, que no me tomase ni por loca, <span style="color: #7f1148;">ni por rara</span>, ni por obsesionada</strong>. Una persona a quien no tuviese que explicarle cómo me dolía, cada mes la boca del estómago los días antes de la fecha prevista para mi <strong>regla</strong>. A quien no tuviese que darle detalles de las veces que iba al baño con la certeza de que mi <strong>menstruación</strong> había llegado y a la vez con la loca esperanza de no verla. Alguien que supiese sin decirle nada que cada visita médica me provocaba insomnio y unos nervios incontrolables, fruto de las ganas de volver a <strong>intentar otro tratamiento</strong> y al pánico a que <strong>volviese a fallar</strong>.</p>
<p>Así de contradictorios eran mis sentimientos. Alguien que <strong>hubiese pasado por todo lo mismo que estaba pasando yo</strong>. Que supiese todo lo que estaba sintiendo porque todo<strong> mi sufrimiento <span style="color: #7f1148;">era exactamente</span> el mismo que el suyo</strong>.</p>
<h5>No tuve esa figura durante todos esos años.</h5>
<p>Tuve la gran suerte de contar con <strong>amigas</strong> que me apoyaron mucho pero por mucha <strong>empatía</strong> que quisieron sentir (y sé que la sintieron) nunca pudieron estar 100% “en mis zapatos”.  Muchísimas veces quise contarles más sobre mis miedos pero no me atrevía a “ser pesada”, a llegar a “molestar”. La vida no es fácil para nadie, a todos nos toca pelear nuestras batallas particulares, sean del tipo que sean.</p>
<p>Cuando por fin conseguí mi <strong>positivo</strong>, a pesar de todas las veces que creí que sería imposible, no llegué a desconectar del todo de mi <strong>infertilidad</strong>, ni a olvidar nada de todo lo que había pasado. Siempre que podía seguía entrando en los diferentes foros, esta vez como “veterana”. Muchas veces solo leía y leía, pero en cuanto podía escribía en alguna conversación, dando ánimos o explicando mi caso por si podía <strong>servir de ayuda</strong>, o eso deseaba.</p>
<h4>Muchas veces pensé que me gustaría ayudar mucho más.</h4>
<p>Tenía la sensación de que por mucho que ocupase mi tiempo libre en seguir cada caso o en responder a todos los mensajes que me llegaban, no era suficiente. Que algún día quería “dedicarme” totalmente a <span style="color: #7f1148;"><strong>asesorar y acompañar</strong></span> <strong>a quien me lo permitiese</strong>. Como esa “amiga” que no tuve y que tanto necesité. Como esa <strong>“compañera de lucha</strong>” a la que tantas veces desée llamar. A esa “<strong>veterana</strong>” que había pasado por esto y a la que hubiese preguntado tantas y tantas cosas ¡tantas dudas que parecen tontas y que no lo son, y cuántas tan importantes y que desconocemos!</p>
<p>Hoy en día mis <strong>2 hijos</strong> me demuestran que no me equivoqué en ninguna de las decisiones que tomé. Que cada <strong>lágrima</strong> y cada caída valieron la pena, porque volví a levantarme y a ilusionarme. <strong>Saqué</strong> <strong>fuerzas</strong> de donde creí que ya no quedaban para llegar a un <strong>destino</strong> ansiado pero desconocido. Me perdí varias veces pero no desistí. Mi corazón me decía que lo mejor estaba por llegar. Y mi intuición no me falló.</p>
<h5><strong>Ahora desearía <span style="color: #7f1148;">acompañarte a recorrer</span></strong> <strong>el mismo camino</strong> que durante tantos años transité.</h5>
<p>A<strong>yudándote</strong> a enfrentarte a lo desconocido. Con<strong> la experiencia y el apoyo</strong> de quien estuvo antes donde te encuentras ahora. <span style="color: #7f1148;"><strong>Juntas</strong> <strong>lucharemos</strong></span> para que no te sientas <strong>ni sola ni perdida</strong>, <strong>ni aislada ni incomprendida</strong>. Atrévete a soñar, porque los sueños más maravillosos pueden cumplirse si luchamos duro por ellos.</p>
<h4><span style="color: #7f1148;"><strong>¡A por todas luchadora!</strong></span></h4>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/03/31/decidi-asesora-fertilidad-e-infertilidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>6</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mi primera FIV en el Hospital de St.Pau (III)</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-iii/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-iii/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 19:50:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Analíticas fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Aumentar la fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Endometriosis]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=227</guid>

					<description><![CDATA[Ya estaba otra vez en la tan deseada y temida betaespera… Por fin esperaba la parte más temida y esperada a la vez de mi primera FIV en el Hospital de Sant Pau. Llegamos a casa los 4, es decir, aquí la incubadora con patas, Mr. N y los 2 polluelos. Fui al baño, con [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Ya estaba otra vez en la tan deseada y temida betaespera…</h2>
<p>Por fin esperaba la parte más temida y esperada a la vez de mi primera FIV en el Hospital de Sant Pau. Llegamos a casa los 4, es decir, aquí la incubadora con patas, Mr. N y los 2 polluelos. Fui al baño, con un miedo horrible a que se fuesen por el desagüe. Al limpiarme vi un hilito de sangre rosada en el papel, entré en pánico, sin más. Futuro papi me tranquilizó como pudo. Sé que para él tampoco era fácil y me dijo que no me moviese del sofá. Empezaba otra espera desesperante, la novena ya. A pesar de la experiencia sabía que ésta iba a ser especialmente difícil.</p>
<p>Era la primera vez que tenía la seguridad de llevar vida en mi interior. Eran 2 preciosos<strong> embriones</strong> que lo único que tenían que hacer era sobrevivir y agarrarse fuerte a mí. Parece poca cosa ¿verdad?. Pues sin duda para mí la parte más difícil de los tratamientos. Ya nada estaba en mis manos, sólo me quedaba rogar por ese <strong>positivo</strong> que tanto anhelábamos y cuidarme para intentar ayudar en lo posible.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-312 size-full" src="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=663" sizes="(max-width: 395px) 100vw, 395px" srcset="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg 395w, https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=150 150w, https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=300 300w" alt="cruzar-los-dedos-infertilymadre" width="395" height="250" data-attachment-id="312" data-permalink="https://infertilymadre.wordpress.com/2017/01/03/mi-primera-fiv-en-el-hospital-de-st-pau-iii/cruzar-los-dedos-infertilymadre/" data-orig-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=663" data-orig-size="395,250" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="cruzar-los-dedos-infertilymadre" data-image-description="" data-medium-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=663?w=300" data-large-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2017/01/cruzar-los-dedos-infertilymadre.jpg?w=663?w=395" /></p>
<h5 style="text-align: justify;">Como todas, había leído que era recomendable:</h5>
<p style="text-align: justify;">entre otras cosas beber <strong>bebidas isotónicas</strong>, y comer <strong>sardinas</strong> y <strong>nueces</strong> así que ya imaginaréis como estaba de surtida mi despensa. La bebida no me gustaba nada pero aún así me obligaba a tomarme mínimo un par de vasos grandes al día, todo me parecía poco para ayudar a mis pequeñines que sabía estarían luchando como campeones por quedarse conmigo.</p>
<p style="text-align: justify;">Fueron pasando los días, muy lentamente, aunque la primera semana fue un poco más llevadera, sobre todo en cuanto empecé a encontrarme ya bien de todo el «toqueteo». Aún así fueron días de mucho relax, de sentirme mimada y cuidada como el tesoro más valioso. Cada noche al acostarme me dormía acariciando mi vientre, rogándoles a mis embrioncitos que se quedasen, diciéndoles lo mucho que los amábamos ya. Lloré mucho también, casi siempre sola para no preocupar a mi familia, consumida por los nervios y la incertidumbre.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando empezó la segunda semana pasé por todas las fases, la de sentirme esperanzada, casi segura de haberlo conseguido a la de la total negación y vuelta a empezar con la ilusión de sentirme <strong>embarazada</strong>. Me consumía la espera, estaba deseando hacerme uno de esos test de tira que tantas veces me habían pasado por toda la cara mi odiosa <strong>infertilidad</strong>. Estaba segura, o por lo menos según el momento lo estaba, de que esta vez vería una hermosa raya rosada.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Evidentemente no aguanté las 2 semanas que me dijeron en el hospital antes de hacerme el test de orina.</h5>
<p style="text-align: justify;">La impaciencia me pudo y ya e<strong>l 10 día post transferencia</strong>, sin decir nada a nadie, me levanté bien temprano y me atreví a hacérmelo. Recuerdo como me temblaban las manos. Tenía ya mis cólicos típicos de la regla pero me aferraba a lo que siempre decían las chicas afortunadas: <strong>los síntomas de embarazo</strong> son los mismos que los menstruales.</p>
<p style="text-align: justify;">Dejé el dichoso palito en el baño. Tuve que salirme porque no aguantaba el seguir mirándolo y no ver nada. Me fui a mi habitación. Intenté aguantar un par de minutos y volví a comprobar el resultado. Blanco, blanquísimo, igual de blanco que mi cara, imposible que fuese más blanco. Se me llenaron los ojos de lágrimas pero aún así decidí respirar hondo y darle un poco más de tiempo. Metí la tira en su sobre y el sobre en el bolsillo de la chaqueta que llevaba. Lo tocaba por fuera como queriendo que milagrosamente se marcase la dichosa raya. Y así estuve no sé cuanto rato, sacando el sobrecito y mirando la tira, poniéndola en la ventana para ver si se intuía algo. Lo volvía a guardar y a los pocos minutos volvía a mirarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta que no sé cuanto rato después lo tiré a la basura, ya sin poder contener las lágrimas que traidoras caían por mi cara y me mojaban la ropa.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Sentía como si hubiese perdido a mis <strong>hijos</strong>,</h5>
<p style="text-align: justify;">no se habían quedado conmigo ¿por qué? no entendía qué había pasado, solo sabía que dolía mucho, muchísimo más de lo que creía que pudiese tolerar.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Mr. N. llegó del trabajo no le hizo falta preguntar mucho. Además de ver mi cara, no aguanté más de 5 minutos sin echarme a sus brazos, rota de dolor. Me calmó como pudo, diciéndome que no diese nada por perdido. Aún no me había venido y eso era bueno. En el hospital nos habían dicho 14 días y que sería por algo. Yo quería creerme todo lo que me decía pero algo dentro de mí sabía con seguridad que el test no se equivocaba. Esa noche nos durmimos abrazados, con las manos de ambos en mi barriga, secando mis lágrimas con dulces besos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por la mañana ya no tenía ninguna duda de que habíamos vuelto a fallar, mi período siempre ha sido muy doloroso (gracias amiga <strong>endometriosis</strong>) y esta vez no iba a ser menos. Fui al baño y nada más bajarme la ropa vi la horrible prueba de nuestro <strong>fracaso</strong>. A pesar de la <strong>progesterona</strong> la rojilla se rió de mí nuevamente, con crueldad, recordándome que no me lo iba a poner nada fácil y que por ahora ella era quien ganaba, otra vez.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-iii/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mi primera FIV en el hospital de St.Pau (II)</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-ii/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-ii/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 19:49:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Analíticas fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Aumentar la fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Endometriosis]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=225</guid>

					<description><![CDATA[Había conseguido 7 ovocitos maduros ¿fecundarían todos?… &#160; Por fin había pasado la temible punción de mi primera FIV en el Hospital de Sant Pau. En cuanto me recuperé de la anestesia me dieron el alta con varias recomendaciones. Una era la de hacer reposo ese día y empezar por la noche con los óvulos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Había conseguido 7 ovocitos maduros ¿fecundarían todos?…</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por fin había pasado la temible punción de mi primera FIV en el Hospital de Sant Pau.</p>
<p>En cuanto me recuperé de la anestesia me dieron el alta con varias recomendaciones. Una era la de hacer reposo ese día y empezar por la noche con los óvulos de <strong>progesterona</strong>. Llegué a casa ya con un dolor fuerte, como los cólicos de la <strong>regla</strong> y manché un poco al ir al baño, así que estuve descansando toda la tarde. Mimada como una reina por mi familia.</p>
<p>Comenzaba la parte más dura de mi FIV en el hospital de Sant Pau. La dichosa «betaespera». Estaba muerta de miedo, aterrada por si no conseguía ningún embrión. Con un nudo en el estómago que no me dejaba  casi ni comer. Aún así me tocó aguantar el tipo como pude para no preocupar a Mr. N y a mis padres. Me decían que todo iría bien pero yo no estaba tan segura.</p>
<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-274 aligncenter" src="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=663" sizes="(max-width: 520px) 100vw, 520px" srcset="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg 520w, https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=150 150w, https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=300 300w" alt="embrion-3-dias-infertilymadre" data-attachment-id="274" data-permalink="https://infertilymadre.wordpress.com/2016/12/28/mi-primera-fiv-en-el-hospital-de-st-pau-ii/embrion-3-dias-infertilymadre/" data-orig-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=663" data-orig-size="520,221" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="embrion-3-dias-infertilymadre" data-image-description="" data-medium-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=663?w=300" data-large-file="https://infertilymadre.files.wordpress.com/2016/12/embrion-3-dias-infertilymadre.jpg?w=663?w=520" /></p>
<h5 style="text-align: justify;">Estuve pegada al teléfono toda esa tarde, el día siguiente y la mañana del tercero.</h5>
<p style="text-align: justify;">En cualquier momento podían llamarme para comunicarme la noticia que todas tememos, la que anulase la <strong>transferencia</strong> por no haber conseguido ningún <strong>embrión</strong> viable.  Afortunadamente la temida llamada no llegó y nos plantamos en el hospital a la hora que nos habían indicado.</p>
<p style="text-align: justify;">Fui al baño nada más llegar, pero reteniendo el pis un poco ya que debía ir con la vejiga llena y empecé a beber  poco a poco de una botella de agua que llevaba. ¡Ese rato se me hizo interminable!, entre el miedo a las noticias y a la sensación de que no iba a poder aguantarme sin visitar de nuevo el lavabo . Finalmente nos llamaron para entrar a hablar con la <strong>bióloga</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos informó que, para asegurar la mayor tasa de fecundación, habían hecho <strong>ICSI</strong> y no <strong>FIV</strong>. Nos enseñó una gráfica con los <strong>ovocitos</strong> extraídos, los maduros y los fecundados y las calidades de nuestros futuros babies según su evolución. Habíamos conseguido 5 pequeñines, 3 de ellos muy buenos (A), 1 no tan excepcional pero bueno (B) y uno más feo (C). Era muy buen resultado, nos dijo, así que si estábamos de acuerdo me pondrían los 2 mejores. Estábamos exultantes, emocionados, esperanzados y no sé cuantos adjetivos más. Por fin, después de 4 años de <strong>infertilidad</strong> nos parecía más posible que nunca conseguir nuestro ansiado <strong>positivo</strong>.</p>
<h5 style="text-align: justify;"><strong>Futuro papi estuvo conmigo en quirófano, durante la transferencia, </strong></h5>
<p style="text-align: justify;">la cual fue bastante incómoda para mí (cerraba los ojos rogando que no se me escapase el pis&#8230;todavía ignoro si lo conseguí o no&#8230;¡qué momento más terrible y que poco elegante!). Como siempre, me molestó el introducirme la <strong>cánula</strong>, pero después de 8 <strong>inseminaciones</strong>, estaba tan acostumbrada que no le di  más importancia. Parirás con dolor dice la Biblia ¿no? pues se dejó todo lo de antes, ¡qué también tiene lo suyo para nosotras!.</p>
<p style="text-align: justify;">En un momento mis 2 tesoritos estaban dentro. La bióloga comprobó que no hubiese quedado ninguno en la cánula y ya está, ahora tocaba la parte más angustiosa y dificil, la betaespera. Salimos del hospital como si flotásemos en una nube, visualizando a nuestros embrioncitos agarrándose a mí, y yo caminando como si en mi<strong> vientre</strong> llevase el secreto de la formación del universo, con miedo hasta de respirar por si se me salían&#8230;<em><strong>continuará</strong></em>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-ii/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mi primera FIV en el Hospital de St.Pau (I)</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-i/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-i/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 19:48:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Analíticas fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Endometriosis]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=223</guid>

					<description><![CDATA[Después de las 6 IA negativas llegó por fin el momento…empezaba mi (esperaba) primera y última FIV. Recuerdo mi primera visita antes de empezar mi primera FIV en el hospital de St.Pau, estaba ansiosa por empezar, no pregunté mucho ya que como siempre confiaba plenamente en los médicos, pensaba que ellos «ya sabían». Me explicaron [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Después de las 6 IA negativas llegó por fin el momento…empezaba mi (esperaba) primera y última FIV.</h2>
<p>Recuerdo mi primera visita antes de empezar <strong>mi primera FIV en el hospital de St.Pau</strong>, estaba ansiosa por empezar, no pregunté mucho ya que como siempre confiaba plenamente en los médicos, pensaba que ellos «ya sabían». Me explicaron la medicación que iba a usar, que casi era la misma que la que había usado para las IA, el famoso <strong>Puregon</strong>, sólo que en este caso me pincharía otro medicamento en cuanto me lo indicasen, el <strong>Orgalutran</strong> y como siempre, <strong>Ovitrelle</strong> como «<strong>rompefolis</strong>«.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-905 aligncenter" src="https://infertilymadre.com/wp-content/uploads/2017/02/FIV-ICSI-IVF-infertilymadre-300x169.png" alt="" width="300" height="169"></p>
<h5 style="text-align: justify;">Cuando bajó la regla llamé para pedir mi primer control y el tercer día empecé ya con los pinchazos.</h5>
<p style="text-align: justify;">Todo me era, por desgracia, tan familiar que no veía por ahora ninguna diferencia con las <strong>inseminaciones</strong>. Recuerdo que fui bastante rápida, demasiado. Ya desde la primera<strong> ecografía</strong> me vieron más de 10 <strong>folículos</strong> creciendo casi a la vez. A los pocos días ya empecé a sentirme hinchada y pesada, sobre todo al estar sentada, fue una de las primeras diferencias que noté con los tratamientos anteriores, además de las «humedades» de las zonas bajas :).</p>
<p style="text-align: justify;">Creo que era el tercer <strong>control</strong> cuando me dijeron que ya estaba lista, que iba muy bien. El médico que me tocó empezó a mirar el ordenador y puso cara rara. Me preguntó por la visita con el <strong>anestesista</strong> ¿visita? ¿qué visita? le pregunté. A mí nadie me había dicho nada en ningún momento. Ingenua de mí creía firmemente que los profesionales tendrían todo el proceso más que claro, para mí era todo nuevo, no sabía ni cuanto tardaría ni cuando me programarían.</p>
<p style="text-align: justify;">En un par de segundos entré en pánico, creo que me puse hasta blanca, mi cabeza no paraba de decir «no me lo puedo creer» «todo me pasa a mí». El doctor empezó a rellenar papeles y me dijo que bajase con ellos a la <strong>Fundació Puigvert</strong>. Además esa misma noche debía empezar a pincharme el Orgalutran, a ver si así conseguíamos «aguantar esos folis». Salí casi corriendo de allí.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Llegué al mostrador que tan bien concocía, temblando como una hoja, muerta de miedo.</h4>
<p style="text-align: justify;">Cuando me atendieron empezaron a mirar toda la documentación que llevaba. Lo primero que me dijeron fue que «imposible». Que «no había horas para el anestesista». De golpe se me llenaron los ojos de lágrimas, intenté mantener el tipo pero por primera vez en mi vida me oí a mí misma rogar como una niña pequeña, que por favor, que hiciesen lo posible, que después de todo lo que llevaba no podían hacerme eso&#8230;tuve ganas de gritar que no había sido culpa mía. No sé cómo fue pero después de mirar y mirar el ordenador me dieron cita para el lunes siguiente (era ya un viernes) y último control ese mismo domingo. Si todo iba bien de una vez me harían la <strong>punción</strong> el martes.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Parecía que estaba todo controlado así que empecé a sentirme más calmada.</h5>
<p style="text-align: justify;">Aún no entendía cómo había pasado algo así pero estaba bastante tranquila. Confiaba en que todo iría bien. Ese sábado nos quedamos tranquilamente en casa. Yo tenía ya bastante pesadez de ovarios y no me apetecía salir. Me puse un ratito en el ordenador y los dolorcillo que iba sientiendo hacía un par de días fueron rápidamente a más.</p>
<p style="text-align: justify;">Llegó un momento que de golpe empecé a notar mis molestias típicas de <strong>ovulación</strong> pero multiplicadas por 20. Me quedé doblada de golpe, cogiéndome la barriga, intentando calmar el dolor. Llamé a mi marido y le dije «estoy ovulando», no tenía ninguna duda, mi cuerpo me lo estaba indicando tan claramente que fue como si me cayese un jarro de agua fría. Empecé a llorar de rabia, de impotencia, de dolor, ya no físico sino emocional&#8230;otra vez mi sueño roto en mil pedazos, me sentía sin fuerzas para seguir.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Al día siguiente tenía control en el <strong>hospital</strong>, entré allí derrotada, explicándole al médico lo que había pasado.</h4>
<p style="text-align: justify;">Me dijo «imposible» pero en cuanto miró la pantalla del <strong>ecógrafo</strong> se calló de golpe. Aún así no lo quiso reconocer, me confirmó que haríamos la punción el martes, que tenía <strong>folículos</strong> preparados. Le pregunté qué cuántos y no quiso decirme el número, solo que «suficientes», no me hacía falta saber más, me soltó. Me callé porque quise aferrarme a esa esperanza, había llegado hasta ese momento, después de todo lo que había ya pasado, de todos los negativos y las lágrimas y no estaba dispuesta a rendirme.</p>
<p style="text-align: justify;">Como estaba previsto ese lunes tuve, por fin, la visita con el antestesista y el martes por la mañana la punción. ¡Qué nerviosa estaba! Cuando me hicieron pasar para prepararme para el <strong>quirófano</strong> solo podía pensar en mis <strong>folis</strong> ¿cuántos habrían sobrevivido?.</p>
<p style="text-align: justify;">Me sentía sola, desanimada y más nerviosa que nunca en mi vida. Pasó todo muy rápido, desperté aún en quirófano, justo antes de trasladarme a la sala donde estaban más chicas recuperándose de sus punciones o reposando después de las <strong>transferencias</strong>. Vino la doctora que nos tocaba ese día, había ido muy bien, me habían sacado 7<strong> folículos maduros</strong>&#8230; ¿7? ¿sólo 7? la última vez antes de <strong>ovular</strong> me habían visto mínimo 11 de tamaños parecidos así que no tenía ninguna duda, había perdido unos cuantos, seguramente los más «bonitos». No sabía si alegrarme por el alivio que sentía (por lo menos tenía algunos) o llorar de la rabia que llevaba acumulando esos días. Decidí ser positiva antes todo. Tenía 7 campeones, 7 supervivientes que estaba segura que no me defraudarían&#8230;<strong>¡¡continuará!!</strong></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/02/09/primera-fiv-hospital-st-pau-i/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las inseminaciones artificiales en el Hospital de Sant Pau</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-hospital-sant-pau/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-hospital-sant-pau/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 19:38:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital de Sant Pau]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Mis tratamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Pruebas de fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=207</guid>

					<description><![CDATA[Después del batacazo moral que sufrimos con las 2 inseminaciones de la clínica privada llegó el momento de empezar las inseminaciones en el hospital de Sant Pau. Era el centro que me tocaba en Barcelona por la Seguridad Social. Según me habían explicado el primer día de regla tenía que llamar y pedir hora para la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Después del batacazo moral que sufrimos con las 2 <strong>inseminaciones</strong> de la <strong>clínica privada</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">llegó el momento de empezar <strong>las inseminaciones en el hospital de Sant Pau</strong>. Era el centro que me tocaba en <strong>Barcelona</strong> por la <strong>Seguridad Social.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Según me habían explicado el primer día de <strong>regla</strong> tenía que llamar y pedir hora para la <strong>analítica</strong> y el <strong>control ecográfico</strong>. La medicación, en mi caso <strong>Puregon</strong>, me la empezaba a pinchar el segundo día, normalmente. Las analíticas empezaban a las 7 de la mañana y los controles a las 8 pero nunca sabía a qué hora me llamarían ni a que hora saldría de allí.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Para mí fue una época muy dura. <strong>Compaginar</strong> trabajo y visitas tan seguidas.</h5>
<p style="text-align: justify;">Me creó muchos problemas con algunas compañeras y claro está provocó el «mosqueo» de mi jefe. A pesar de hacer más horas para «recuperar» mis ausencias, y de no irme nunca del trabajo sin dejarlo todo listo me hicieron sentir muy mal, como si tantas visitas al médico  fuesen una excusa para «escaquearme».</p>
<h4 style="text-align: justify;">Sé que mi <strong>infertilidad</strong> no está causada por el <strong>estrés</strong> ¡lo tengo clarísimo!.</h4>
<p style="text-align: justify;">Pero también estoy segurísima que fue un <strong>impedimento</strong> más para conseguir mi <strong>embarazo</strong>. Los altibajos emocionales y la ansiedad se apoderaron de mí y no conseguía salir de esta espiral de negatividad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como ya habréis imaginado, la primera <strong>inseminación</strong> en mi hospital fue negativa, igual que las dos siguientes. Después de la tercera inseminación negativa (siempre con un  mes de descanso después de cada una) me tocaba hacerme la <strong>laparoscopia</strong> para descartar otros problemas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-208" src="https://infertilymadre.com/wp-content/uploads/2017/02/Las-inseminaciones-artificiales-en-el-Hospital-de-Sant-Pau.png" alt="Las inseminaciones artificiales en el Hospital de Sant Pau" width="520" height="416" /></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>laparoscopia diagnóstica</strong> es una técnica poco invasiva pero no deja de ser una intervención quirúrgica. Fue la primera vez en mi vida que me anestesiaban y entraba en un <strong>quirófano</strong>.</p>
<h5 style="text-align: justify;">¡No os podéis imaginar los nervios que pasé!.</h5>
<p style="text-align: justify;">Creo que estaba tan asustada que ni pensé en lo que podrían encontrar. No voy a negar que pasé unos días dolorida. No sólo la zona del vientre sino también en el hombro. Curioso ¿verdad? pero ya me habían avisado de esta molestia debida al gas que introducen para tener más espacio para «trastear». Pero la verdad es que me alegré mucho de haberla hecho.</p>
<h4 style="text-align: justify;">En cuanto desperté el médico me informó que habían encontrado y extirpado <strong>un quiste de chocolate</strong>.</h4>
<p style="text-align: justify;">Lo tenía en una zona que era imposible de detectar con las ecografías. Por este motivo siempre había pasado totalmente desapercibido. Al ver mi cara de susto me comentó que era lo único que habían visto anormal. Que seguramente se trataba de <strong>endometriosis</strong> pero que en un grado tan leve que no afectaba en absoluto a mi <strong>fertilidad</strong>.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Ya os podéis imaginar lo poco que tardé en conectarme a San Google y buscar toda la información posible sobre mi nueva enfermedad.</h5>
<p style="text-align: justify;">Con cada linea que leía me sentía cada vez más identificada con todas las mujeres que la padecían. Me dí cuenta que yo sufría la mayoría de los <strong>síntomas</strong> típicos. Como son las <strong>reglas muy dolorosas y abundantes. </strong>También los fuertes calambres entre períodos y por supuesto, la <strong>infertilidad</strong>.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Nunca había oído hablar de la <strong>endometriosis.</strong></h5>
<p style="text-align: justify;">Y lo que es peor ningún médico me había dicho jamás que cumplía con el perfil habitual, por lo que podría padecerla. Aún no entiendo para qué nos preguntan tanto en nuestras revisiones ginecólogicas. En mi caso tengo clarísimo que era sólo una parte más del protocolo que siguen, pero que nunca le dieron ninguna importancia a lo que les relataba. La crencia de que «es normal que la regla duela» está, por desgracia, igual de extendida entre la sociedad que entre los profesionales médicos.</p>
<p style="text-align: justify;">En mi siguiente visita al hospital volvieron a remarcarme que no me preocupase. Muchísimas mujeres tenían <strong>quistes</strong> como el que me habían encontrado a mí y ni lo sabían. Y que ni mucho menos era el motivo de <strong>no quedarme embarazada</strong>. A mí este argumento no me convenció en absoluto y sospecho que gran parte de la culpa de mi <strong>infertilidad</strong> la tiene la dichosa <strong>endometriosis</strong>. ¡Llamadme cabezona, claro que sí!</p>
<p style="text-align: justify;">En esta visita me dijeron que teníamos derecho a 3 inseminaciones más, pero que gracias a la «limpieza» que me habían hecho en la laparoscopia confiaban que no tuviese que hacerlas todas. Me agarré a esta esperanza como un naúfrago a una tabla y como no, volví a hundirme en la tristeza y el desánimo con cada nuevo negativo.</p>
<h4 style="text-align: justify;">En poco más de un año habíamos pasado un total  de 8 inseminaciones y una laparoscopia.</h4>
<p style="text-align: justify;">Y seguíamos como al principio de todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Mucho más desanimados y yo casi convencida de que no conseguiría nunca ser <strong>madre</strong> pero aún con fuerzas para seguir luchando, por lo menos mientras la ciencia me diese la posibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El siguiente paso era la <strong>Fecundación In Vitro (FIV)</strong>. Supuestamente no había lista de espera ya que contaba desde la primera visita que tuve en el hospital, pero mientras nos repetían algunas análiticas y cuadraban fechas pasaron varios meses más.</p>
<p style="text-align: justify;">¡No veía el momento de empezar! Investigué mucho por Internet, leí las experiencias de muchas chicas en diferentes foros y aunque sentía muchísimo miedo de sufrir un nuevo fracaso deposité todas mis esperanzas en el nuevo tratamiento. La <strong>FIV</strong> eran palabras mayores, iba «a jugar con los grandes» y esta vez no podía fallar. Pobre de mí, no sabía todo lo que me quedaba todavía por pasar.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-hospital-sant-pau/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las inseminaciones artificiales: por clínica privada</title>
		<link>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-clinica-privada/</link>
					<comments>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-clinica-privada/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 19:36:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital de Sant Pau]]></category>
		<category><![CDATA[Infertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inseminación artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Mis tratamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Pruebas de fertilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ser Madre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://infertilymadre.com/?p=204</guid>

					<description><![CDATA[Por fin nos habían dado una posible solución a nuestra infertilidad… Y era el momento de pasar «a la acción». Para mí era impensable esperar los 3-4 meses que nos faltaban para hacer la primera inseminación por la Seguridad Social. Ya serían más de 2 años desde que decidimos ser padres y cada día se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Por fin nos habían dado una posible solución a nuestra <strong>infertilidad…</strong></h2>
<p>Y era el momento de pasar «a la acción». Para mí era impensable esperar los 3-4 meses que nos faltaban para hacer la primera <strong>inseminación</strong> por la <strong>Seguridad Social</strong>. Ya serían más de 2 años desde que decidimos <strong>ser padres</strong> y cada día se me hacía más dificil.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-205" src="https://infertilymadre.com/wp-content/uploads/2017/02/Las-inseminaciones-artificiales_por-clínica-privada.png" alt="Las inseminaciones artificiales_por clínica privada" width="520" height="309" /></p>
<p style="text-align: justify;">Como teníamos <strong>seguro médico privado</strong> (lo habíamos contratado en cuanto empezamos las pruebas por la Seguridad Social) decidimos probar mientras tanto en alguna <strong>clínica</strong> de las que tenían convenio con nuestra <strong>mutua</strong>. Ya me imaginaba llamando al hospital para decirles que no me hacía falta, que lo había conseguido. Estaba llena de ilusión y de impaciencia.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Por <strong>la privada</strong> fue bastante rápido.</h4>
<p style="text-align: justify;">Ya teníamos todas las pruebas médicas hechas así que sólo quedaba «pasar por caja». La <strong>clínica</strong> que escogimos fue una de bastante renombre en nuestra ciudad. Su departamento de <strong>Reproducción Asistida</strong> era muy conocido y aunque encontré por Internet opiniones de todos los gustos decidimos probar y confiar ciegamente en la <strong>profesionalidad del médico</strong> que nos atendió, a pesar de que tanto a mí como a Mr. N. nos pareció un tanto «charlatán», un vendedor de ilusiones que veía nuestro caso demasiado fácil.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Éste fue uno de los muchos <strong>errores</strong> que cometí en todos estos años.</h5>
<p style="text-align: justify;">Me pudo el corazón y los sentimientos.<strong> Nunca</strong>, chicas, nunca, confiéis en ningún doctor/a que no os dé «buenas palpitaciones». Os podréis equivocar, claro que sí, pero si algo falla no os lo perdonaréis a vosotras mismas. Y este <strong>sentimiento de culpa</strong> es lo último que necesitamos.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo que la primera <strong>IAC</strong> fue con <strong>ciclo natural</strong>. Me chocó un pocó pero según el médico éramos jóvenes, mis valores hormonales eran normalísimos y sólo necesitábamos una pequeña ayudita. Nos explicó que la idea era aprovechar mi <strong>ovulación natural</strong> y mejorar en el laboratorio <strong>la calidad de la muestra</strong> de Mr. N.</p>
<p style="text-align: justify;">Empezamos las <strong>ecografías de control</strong> y en muy pocos días ya tenía un <strong>folículo</strong> preparado. Me inyecté el desencadentante de la ovulación (<strong>Ovitrelle</strong>) y nos presentamos en la clínica, nerviosísimos, para nuestra primera (y esperábamos que la útlima) <strong>inseminación artificial</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo que ese día no me sentí cómoda. El cuartito donde estaba la camilla era tan pequeño que casi no pude ni quitarme la ropa. En ningún momento apareció ninguna enfermera, aunque la verdad es que no hubiese ni cabido. Así que el doctor vino con la <strong>cánula</strong> y me hizo la <strong>inseminación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra cosa que recuerdo fue el dolor, los fuertes <strong>pinchazos parecidos a los de la regla</strong>. Lo primero que pensé es que era muy triste que <strong>«hacer niños»</strong> no fuese un momento placentero  y sobre todo privado. Aún así pudo mi positividad y nos fuimos a casa con una sonrisa en la cara. Yo tocándome el <strong>vientre</strong>. Imaginándome a los <strong>soldaditos</strong> de Mr. N. «atacando» al ingenuo de mi <strong>ovulito</strong>. Animando a mi <strong>embrioncito</strong> a que se agarrase bien fuerte a la cunita que tenía preparada para él.</p>
<h5 style="text-align: justify;">Evidentemente todo se quedó en un sueño.</h5>
<p style="text-align: justify;">Mi primer negativo de un tratamiento fue muy duro. Nos lo habían pintado tan bien que no nos pensábamos que podría fallar. A pesar de todo decidimos probar otra <strong>inseminación</strong>, no era tan fácil acertar a la primera, nos dijo el sonriente doctor.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta vez me mandó el <strong>Omifín</strong>. Yo volví a sorprenderme pero como una tonta, confié de nuevo en el «profesional». No hace falta ni confirmaros que fue otro negativo como una casa.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de estas decepciones dcidimos hacer caso de nuestro «mal presentimiento»  y esperar el par de meses que quedaban para poder hacer los tratamientos en el <strong>hospital</strong>. Mi costillo, que suele tener muy buen «olfato» para este tipo de personajes tenía claro que si seguíamos con él nos iba a hacer dar todos los rodeos posibles para ir sumando cantidades a su cuenta corriente. A pesar de mi impaciencia estuve totalmente deacuerdo con él y respirando hondo me preparé para <strong>esperar</strong> un poquito más.</p>
<p style="text-align: justify;">Centré todas mis fuerzas y esperanzas en el hospital. En este caso por lo menos teníamos claro que no había un motivo económico para hacernos perder el tiempo, que no iban a tratarnos como a una cuenta corriente con patas. Con la seguridad de estar, esta vez sí, en buenas manos empecé a contar los días para mi <strong>regla</strong> del mes de septiembre. <strong>¡Por una vez estaba deseando que llegase!</strong></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://infertilymadre.com/2017/02/09/las-inseminaciones-artificiales-clinica-privada/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
